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Rapel
Rapel es un término francés (rappel) que se utiliza para denominar a la actividad que consiste en decender por una cuerda en superficies verticales.
El rapel se utiliza principalmente en situaciones donde el descenso es complicado ya sea por el tipo de terreno, como se presente, o por que es inseguro hacerlo por otro medio. A pesar de que este deporte implique una técnica y una práctica muy avanzada para llevarla a cabo, es el sistema de descenso más utilizado debido a que no requiere de una equipamiento demasiado sofisticado (el más básico incluye una cuerda y una vestimenta adecuada). El rapel tiene una multiplicidad de usos muy importante, abarcando el excursionismo, el montañismo, la escalada en roca, el barranquismo y la espeleología.
También, como se menciono anteriormente, este se utiliza en cualquier situación donde se tenga que descender de forma vertical en lugares naturales. Uno de los usos más importantes del rapel se da en los rescates, ya que muchas veces las personas sufren inesperados accidentes en situaciones o terrenos donde se requieren expertos capacitados en descensos verticales, ya sea en entornos naturales, en los urbanos, y por último en las militares.
La historia del rapel no es muy extensa, ni muy compleja. Sabemos que la técnica fue creada por Jean Estéril Charlet, un guía de montañismo que vivió entre 1840 y 1925. Se dice que Charlet comenzó a diseñar el método del rapel en un intento fallido tratando de descender el Petit Dru en 1876. El Petit Dru era una montaña que se encuentra en los Alpes Franceses y es conocida por haber sido un verdadero desafío en la época de Charlet. Luego de muchos intentos fallidos, logró realizar una escalada rapel esta montaña con la ayuda de dos guías cuyos nombres eran Proper Payot y Frédéric Folliguet. Durante el ascenso, se dice que Charlet perfeccionó la técnica del rapel. Hoy en día el rapel ha evolucionado y desarrollado técnicas más perfectas y específicas para cada tipo de descenso, ya que no es lo mismo descender por un glaciar, por ejemplo, que por una montaña de sólida roca.
Equipamiento para rapel y algunas recomendaciones
Como todos los deportes de riesgo, en el rapel se necesita una serie de artefactos necesarios si se desea practicarlo con la mayor seguridad posible. El equipo para realizar rapel depende exclusivamente de la complejidad del objetivo que se quiera alcanzar. Existen dos tipos de equipamiento en rapel, el colectivo y el personal. El colectivo es el que se utiliza para colocar la cuerda y puede ser utilizado por varias personas a la vez. Este consiste básicamente en una cinta de anclaje, una cuerda, y mosquetones que pueden tener seguro, o no, dependiendo del tipo. En el equipo personal lo que se requiere, básicamente, es un arnés, un cabo de seguridad, un descensor, un casco (básico en todos los deportes de riesgos para evitar golpes en la cabeza), y guantes para proteger las manos. Los deportes de riesgo tienen un grado diferente de dificultad y peligro, pero este en particular, puede ser mortal si no se realiza adecuadamente, con una buena instrucción y una intuición entrenada para este deporte.
Entre lo más importante que hay que tener en cuenta a la hora de practicar este deporte, es tener conocimientos técnicos adecuados y avanzados (en el caso de que se quiera realizar solo) para realizarlo (básicamente, tecnicas de rapel), si no, siempre es recomendable tener al lado a un especialista que supervise la actividad y defina si la persona interesada en realizarla esta capacitada física y mentalmente para hacerla.
Existen cursos de rapel especializados para los interesados. El eslabón que hace de este deporte tan peligroso, es el mecanismo completo del rapel, el cual va desde el anclaje hasta el extremo inferior de la cuerda. Entre este y la persona, re genera una cadena, que, en el caso de una inminente falla, todo el resto también lo hará. Es necesario, por eso, asegurarse de que todo el sistema funcione y no tenga ninguna falla. En conclusión, podemos decir que el rapel es una actividad muy entretenida y a su vez útil, abarcando desde lo recreacional hasta convertirse en una técnica avanzada de rescate. Si bien esta puede resultar peligrosa si no se toman las precauciones indicadas, como se menciono anteriormente en este artículo, puede resultar una actividad muy relajante ya que permite, en algunos casos, poder apreciar el entorno natural desde otra perspectiva. |